Gerontología

Demencia Precoz, demencia senil y locura.

demencia precoz

Demencia Precoz y Procesos demenciadores juveniles:

Diluyendo la demencia precoz y Relegando la demencia senil.

En relación a la demencia precoz, artículo de opinión y reseña sobre los libros: Historia de la Locura de Michel Foucault y Los Síntomas de la Locura de Hoche, Kräpelin y Bumke

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Desterrando la Demencia Senil y las Enfermedades Neurodegenerativas, es terminología peyorativa.

Respecto al concepto <<demencia precoz>> los de mayor edad, entre nosotros, aún recordaréis la aparente marcha triunfal de la demencia precoz en sí misma, esbozado hace aproximadamente veinte años por Kahlbaum y Hecker y definido por Kraëpelin en su forma original. Eran los tiempos en que Möbius, en una reseña del manual de Kraëpelin, opinaba: <<la demencia precoz se ha vuelto mantecosa y gorda>>.

La Demencia Precoz:

En efecto, esta nueva enfermedad había devorado, por entonces, gran proporción de las antiguas. Un hecho que, hoy, podríamos considerar incluso como positivo. La agrupación de los <<procesos demenciadores juveniles>> ha permitido que las semejanzas externas, transitorias y casuales (estados de ánimo, ideas delirantes, alteraciones de los sentidos, etc.), fundamentos sobre los que se pretendió agrupar las enfermedades, hayan sido reemplazadas por mejores criterios. Pero, a pesar de todo, el mismo desarrollo ha roto final e inevitablemente los límites de esta nueva creación clínica y ha dejado en su lugar lo que para muchos es la constitución esquizotímica o lo que Bumke defiende como las formas de reacción esquizofrénicas.

La excelente monografía de Bleuler sobre la esquizofrenia (1911) constituye un hito en este camino. Por entonces, era ya sabido que la significación diagnóstica de los síntomas catatónicos se había sobrevalorado de modo inadmisible pero aún faltaba el nuevo criterio uniforme al que subordinar todas las variedades de <<demencia precoz>>. Así, significó dar un gran paso poner énfasis en la caracterización de la personalidad esquizofrénica y en el análisis de las formas de pensamiento esquizofrénicas.  

Sin embargo, con la posterior investigación científica y el progresivo derivar desde las anomalías más groseras del pensamiento y desde las alteraciones emocionales prominentes a las más sutiles tonalidades del ser esquizofrénico, esta concepción de la enfermedad ha perdido consistencia. Ya anteriormente Bleuer había consentido que su concepto de esquizofrenia desembocara en la normalidad a través de ciertas formas de carácter poco comunes: hoy, sin embargo, en total de acuerdo con Kretschmer, no está dispuesto a reconocer en la demencia precoz otra cosa sino una concreción morbosa de reacciones mentales normales en sí mismas.

Esta opinión se acerca mucho a la que, desde hace tiempo, nosotros mismos sostenemos a propósito de las constituciones histéricas, nerviosas, maníaco-depresivas y paranoides. En efecto, estas disposiciones están en conexión con la normalidad a través de estados continuos de transición, de desviaciones puramente cuantitativas del acontecer psíquico normal que se renuevan, constantemente, por transmisión hereditaria y se manifiestan siempre en su origen, en la raíz de la psique normal.

Pero, tanto por este origen como por las transiciones hacia la normalidad, se presupone que las afecciones que subyacen a estas constituciones psicopáticas no pueden ser cerebrales orgánicas. Ciertamente, debemos suponer la existencia de irregularidades en la función del tejido nervioso, irregularidades que han de ser variantes de la disposición somática normal, en la misma medida en que sus correlatos mentales son variantes de la conducta psíquica normal. Los trastornos mentales, en este sentido <<funcionales>>, pueden y deben terminar por desaparecer dentro de la actividad psicológica sana; por el contrario difícilmente una enfermedad orgánica terminará diluyéndose dentro de un temperamento normal.

¿Qué lugar le corresponde a la demencia precoz?

¿Habrá que incluirla con la neurastenia y la hipocondría, la neuropatía, la manía, la melancolía, la histeria y la paranoia, en el grupo de reacciones y constituciones anómalas, donde a veces vemos originarse la psicosis a partir de una intensisficación morbosa de disposiciones originalmente normales? Esta posibilidad queda refutada no sólo por los hallazgos de lesiones anatómicas adquiridas sino, también, por las relaciones inmediatas de los cuadros esquizofrénicos con otras enfermedades de origen orgánico. Difícilmente cabe discutir que todo caso de demencia precoz, sea o no de causa endocrina, tiene siempre un fundamento orgánico. Lo que aún queda por resolver es si la esquizofrenia constituye o no una <<entidad>> dentro de los trastornos orgánicos y si todas las psicosis esquizofrénicas tienen las mismas causas y los mismos fundamentos biológicos.

¿Y si la demencia precoz no existiera?

Si renunciáramos al concepto de demencia precoz como unidad morbosa e introdujéramos en su lugar las formas de reacción esquizofrénicas, desencadenables por motivos diversos, toda la situación se aclararía inmediatamente.

Existiría un grupo de transmisión recesiva coincidente en síntomas y evolución con otros procesos adquiridos tras el nacimiento dado que el cerebro humano, al menos el de algunos hombres, contiene dispuesta esta reacción frente a muchos agentes lesivos. No se precisarían tantos factores hereditarios en todos los casos de demencia precoz, sino sólo uno, la constitución, que concurriría con otro adquirido exógeno.

Michel Foucault, ya en el año 1962 e influenciado sobretodo por Nietzsche y Marx, posteriormente a su publicación ‘Locura y Sinrazón’ decidió publicar una nueva versión ‘Enfermedad Mental y Psicología’. La segunda parte del libro incluiría <<las condiciones reales de la enfermedad>> y <<locura y cultura>>. Y, los capítulos de esta segunda parte se titularían <<La constitución histórica de la enfermedad mental>> y <<La locura, estructura global>>. 


             
            Sandra Pàmies, Psicogerontóloga. Especializada en Enfermedades Neurodegenerativas.

Psicogerontóloga y RRHH en Sedome S.L, Servicios Sociosanitarios.

Traductora del MOOC francés Savoir Être Aidant.

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